El Cadejo: 5 versiones, una sola función

1.- Creación espiritual
2.- Dioses prehispánicos
3.- Fantasmas de personas
4.- Dos hermanos
5.- El Bien y el Mal


La leyenda del Cadejo trata sobre la aparición de una criatura en forma similar a un perro enorme a la medianoche, la cual se encarga de defender o asesinar a todo aquel que se encuentre caminando en la noche. Es de origen mesoamericano, siendo muy difundida su leyenda en México, Centroamérica y algunos países de Sudamérica. En la mayoría de países centroamericanos, se cuenta la versión dual entre el bien y el mal: Narra la existencia de dos tipos de Cadejos, uno blanco y otro negro, uno bueno y el otro malo, cada quien con una función en específico.

El Cadejo Blanco, a veces de ojos azules, es un ser benigno que por las noches se dedica a proteger a la gente de los peligros nocturnos que aguarda en el “afuera”. En unas versiones no hace excepción de personas, mientras que en otras es un ser selectivo que “sabe” a quien cuidar si se trata de ser justo. El Cadejo Negro, por otra parte, es la antítesis del anterior, quien se dedica a dañar o incluso matar a quien se cruce en su camino, aunque parece ser más un castigador o espíritu vengativo.

La leyenda también dice que, si ambos “canes” se encuentran repentinamente, entablan una feroz pelea entre sí, siendo el Cadejo Blanco el vencedor por lo habitual.

A pesar de parecer una historia pequeña que parece estar dentro de una caja, existen muchas versiones de la leyenda pero que al final concuerdan en lo mismo.

Es por eso que aquí se narran 5 versiones.

«5 versiones, una sola función»

1.- Creación espiritual 

La versión más popular en Centroamérica, que se cuenta desde El Salvador hasta Nicaragua, asocia el origen de los Cadejos a entidades bíblicas. La leyenda dice que Dios, al ver los males que aquejaban a la nación (Honduras, Nicaragua o El Salvador, dependiendo de la versión), en Su voluntad decidió crear a una criatura “poderosa” que se encargaría de proteger y a la vez atemorizar al ser humano, y la forma que eligió fue la forma similar al de un perro, enorme, de color blanco y ojos rojos (o azules, dependiendo de la versión).

Al ver el regalo o don que YHWH le dio a la humanidad por gracia, el diablo sintió frustración y envidia y entonces decide hacer una figura igual, pero la diferencia estaba en que hizo a un canino de color negro y de naturaleza perversa. Lo creó con el objetivo de echar a perder los planes divinos.

Desde entonces, en estos países centroamericanos, se suele ver por la noche a estos espectros vagando en la oscuridad, cumpliendo con la función que tiene cada uno.

2.- Dioses prehispánicos

En versiones que quizás se presenten en el futuro o que ya estaban escondidas, y tiene que ver con el mundo prehispánico, la leyenda cuenta que el Cadejo Negro es la manifestación de Tezcatlipoca, el dios supremo dual asociado con la noche, el cielo nocturno, la guerra, el destino, la hechicería, la tentación y el poder; mientras que el Blanco es el célebre Quetzalcóatl, dios de la luz, la verdad, la civilización y el conocimiento.

Quetzalcóatl es quien se materializa bajo esta forma con tal de limpiar su imagen, además de que quedaría bien conectarlo con el Cadejo Blanco, ya que se sabe que solía proteger a los seres humanos en la época prehispánica al ser el creador de los mexicas, y es el padre mítico y cultural de los mexicanos (y también de los centroamericanos).

3.- Fantasmas de personas

En este otro origen de la leyenda, la historia dice que los Cadejos blancos y negros son el espíritu de personas que murieron bajo cualquier forma, ya sea de forma natural o de forma trágica, y estar condenados a vagar por los caminos hasta encontrar la paz. Por lo tanto, el Cadejo Negro son los espíritus de personas que murieron en situaciones trágicas como accidentes o asesinatos y razón por la cual sería un espíritu maligno en busca de venganza o desquitarse con hacer daño.

Por otra parte, el Cadejo Blanco puede ser el alma triste o sentimental que al sufrir este tipo de muerte busca proteger a los demás y para evitar que corran su misma suerte.

En otras versiones, cuentan que los Cadejos son los espíritus de personas que, al morir, regresan a la tierra para proteger a sus seres queridos o incluso a conocidos, adornados de amor hacia ellos. En otras palabras, fueron personas que fallecieron mientras que sus familiares persistieron en la tierra, y por ello el alma de estos difuntos regresaron del más allá para cuidarlos.

4.- Dos hermanos

Este orígen cuenta con muchas versiones, pero nos vamos por las dos versiones más conocidas. Por un lado, la historia cuenta que en una zona de El Salvador dos hermanos estaban caminando en el bosque de regreso a su pueblo y en medio de la caminata se encontraron con un anciano que resultaba ser un brujo. Este les solicitó que le ayudarán con los quehaceres, permitiéndoles alojamiento temporal. Sin embargo, en el tiempo del quehacer, los dos hermanos holgazanear y comen de la poca comida del brujo. Cuando el brujo se enteró, se enfureció tanto que los corrió y maldijo el camino que conduce al pueblo de ellos. Por lo tanto, al llegar a su pueblo, los muchachos ya quedaron convertidos en enormes perros. Uno era blanco y el otro era negro. La gente, al verlos en esta condición, también los corrió o echaron del pueblo, y los dos no tuvieron otra opción más que vagar.



Otra versión nos dice que estos dos hermanos eran los hijos de un hombre alcohólico que siempre los trataba mal y malgastaba todo su dinero en bares de los cuales siempre llegaba tarde. La mayoría de veces, además, siempre se quedaba sentado y debilitado justo en un puente que debajo había un abismo profundo, y es allí por donde éste pasaba al volver a casa y sus hijos lo encontraban para llevarlo de vuelta a casa. Una noche, cuando el hombre volvió a casa, trajo con orgullo un cuero con pelaje que trajo de un perro agresivo al cual mató en defensa con un machete, y es ahí que al hermano mayor se le ocurre una idea para corregir a su padre. El plan era asustarlo para que cambie su comportamiento. Se lo comenta a su hermano y ambos se alían para ejecutar el plan. Toman el cuero de aquel animal y salen del hogar con dirección a aquel puente por dónde su padre llegaba a casa. Al ver que su progenitor se acercaba, el hermano menor le hizo señas al otro para que entrara. Es allí que el mayor entra en acción, se pone el cuero y sale de su escondite y le mete tremendo susto. Al ver esa “cosa”, el hombre se pega tremendo susto que casi se infarta y sale corriendo despavorido, como si se le fueran a acalambrar las piernas. Pero aún así el hombre no cedió al cambio, siguió igual, por lo que todas las noches los hijos continuaron aplicando el mismo método hasta que el padre descubrió que todo se trataba de una broma al fijarse en la criatura y fijarse en los zapatos del hijo.

Al verse burlado y ofendido, profirió una maldición en su contra. Al escuchar esto y captando lo que significaba, el hijo mayor se enfureció tanto que, perdiendo la razón, se abalanzó contra su padre e intentó asesinarlo. Por su parte, el hermano menor intentó detenerlo, pero chocan entre sí quedan enredados y muy adjuntos que no se daban cuenta de que iban directo a caer por el puente. Trágicamente, así fue: los dos caen hacia lo más profundo desde el puente y se pierden en la oscuridad. Esto aterra al padre, que de inmediato fue a pedir ayuda a los lugareños pero le negaron ir de inmediato porque la zona estaba muy oscura.

A la mañana siguiente, se adentraron por el acantilado y en un cactus se encontró sangre y dos pelusas de pelo de diferente color. Aunque en la misma noche anterior, muchos aseguraron haber escuchado el ruido de dos animales peleándose.

Desde entonces, en ambas versiones, se dice que, en horas nocturnas, un perro enorme de color blanco procede a proteger a los demás de cualquier peligro y a otro de color negro que procede a atacar o dañar, sobre todo a los borrachos y trasnochadores.

5.- El Bien y el Mal

Esta versión parece que se sitúa justo en la capital mexicana, en la frontera norte de Panamá, el noroeste de Argentina y en algunas regiones de Guatemala. En estas regiones, identifican al Cadejo Negro con el diablo, y es probable que el Cadejo Blanco pueda tratarse de una teofania que se manifiesta en nuestros tiempos o desde la Conquista española.

En otras palabras, el Cadejo Negro es el diablo y, a lo mejor, el Cadejo Blanco es teofanico.

Entonces la leyenda del Cadejo en este origen puede consistir así:

La leyenda cuenta que en la noche suele aparecer el Cadejo Negro, quien es el mismísimo diablo (cosa que sí está registrado oralmente). En el caso de Panamá, aparece ya sea a las 12:00 de la noche o alrededor de las 3 de la madrugada, despidiendo un fuerte olor a azufre y persigue a un perfil en específico de hombres, lo que significa que no le sale a cualquiera sino que, por lo general, le aparece con frecuencia a los hombres que son infieles, borrachos y mujeriegos. Cuando se les aparece, delata su presencia con su aroma fétido y procede a atacarlos: Los tumba, los revuelca y los devora hasta dejarlos sin vida. En otras versiones, les arranca el alma y deja sus cuerpos por ahí tirada o, en los casos más extremos, los arrastra con todo y cuerpo al infierno.

En México D.F, ahora llamada Ciudad de México, portador de cadenas, aparece siempre a los traileros en las carreteras, a los cuales que les encanta perseguir y se advierte al conductor que no debe voltear atrás ni detenerse porque en cualquier momento aparecerá de frente y saltará hasta golpear el vidrio delantero y ocasionar un accidente. Y a los que son borrachos les va peor. También, en otras noches, suele aparecer en el centro histórico de la ciudad, donde delata su presencia con el ruido que producen sus cadenas.

En el noroeste argentino, siempre aparece en los maizales y cuando se come a un individuo no parará hasta comerse al resto de sus familiares. Se hacen pactos con él y este suele cuidar de la propiedad de la persona.

Finalmente, tal vez también parezca el Cadejo Blanco. Si estamos hablando de contrastes y de la dualidad del bien y del mal, es probable que este otro espíritu sea una aparición teofánica, como se mencionó antes, ya que la contraparte del diablo, según religiones, es el Creador absoluto de todo y el único ser bondadoso del universo y del planeta Tierra. Por ello, la apariencia del Cadejo Blanco en estas regiones ya mencionadas vendría siendo la figura de una criatura similar a un lobo, igualmente enorme, de pelaje corto, muy blanco como la lana, limpio, ojos azules y emana una luz que, en veces, es intensa o potente. Parece que va muy bien arreglado, y posee belleza única. Al igual que el Cadejo Negro, despide aroma, pero obviamente diferente. Este olor característico es un conjunto o se compone de frescura e incienso puro o sagrado, que en sí es agradable y fragante. En Panamá, puede ser que aparezca o se materialice justo a las 8:00 de la noche, desapareciendo o desmaterializando a las 5 de la mañana. En la Ciudad de México, podría aparecer a las 7:00 de la noche y desaparecer a las 4 de la madrugada, o igualmente a la misma hora que con dicha nación centroamericana. Y, eventualmente, en el noroeste argentino puede aparecer antes que en las otras dos naciones, como a las 10:00 de la noche, por lo que desaparece a las 7:00 de la mañana.

Este místico ser aparece en las calles o zonas muy iluminadas, aunque también puede vagar en medio de la oscuridad aprovechando que está envuelto de su luz. Es quien cuida de cualquiera que se cruce en su camino o a quien quiera, como a los “justos”, a los convertidos, a los niños y tanto a hombres como a mujeres. A los ateos los protege a veces. Refleja la esencia, la paz, santidad y el amor del Señor.

Cuando el diablo “Cadejo Negro” está apunto de atacar a un borracho o mujeriego, o a cualquier hombre o al trailero, el Abogado “Cadejo Blanco” llega y, por su esencia, espanta fácilmente al enemigo, salvandole la vida a la víctima. En El Fuerte, pueblo del norte de Sinaloa, también en México, podría pasar lo mismo, porque es lugar de múltiples espectros y malos espíritus.

Asimismo, en este pueblo mexicano, cuando se materializa, el Cadejo Blanco se pasea por las calles con esa luz potente y divina, con la cual ilumina hasta penetrar dentro de los hogares, sobre todo cuando la gente está dormida; como si fuera un faro canino, espiritual y en cuartos patas.

Por ende, los Cadejos en estos países no vendrían siendo fantasmas o seres diabólico, sino son seres espirituales que van más allá como pertenecer a la categoría fantasmal o demoníaca.

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